
Lapatilla agosto 04 2026, 8:00 amPosteado en: Destacados, InternacionalesCompártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn El general ruso Oleg Leontievich Makarevich, responsable de la operación que fracasó en proteger a Nicolás Maduro. El general Oleg Makarevich secaba las gotas de transpiración que recorrían la despoblada superficie de su cabeza mientras sostenía su smartphone. Observaba con detenimiento su aplicación favorita: FlightRadar24. Esa app de posicionamiento y rastreo de vuelos le mostraba la posición de cazas y helicópteros norteamericanos. O eso creía. En eso descansaba él y hacía descansar al resto de la cúpula chavista a la que tanto él como el Kremlin prometieron proteger. Por Laureano Pérez Izquierdo | Infobae Suscríbete aquí para hacerle seguimiento diario al rescate de Venezuela tras los sismos Makarevich -quien llegó a Venezuela luego de su pobre performance en Ucrania en noviembre de 2023- seguía órdenes de sus superiores. Debía convencer a los venezolanos que tenía las herramientas necesarias para garantizar su seguridad ante amenazas externas. Sería el guardián del régimen que por entonces comandaba Nicolás Maduro. En sus horas más dramáticas -entre noviembre y diciembre de 2025-, el general ruso le subrayó al dictador latinoamericano y las autoridades militares venezolanas y cubanas que tenía todo bajo control. Le había informado -a él y a su esposa, Cilia Flores- que contaba con la tecnología necesaria para saber cuándo una nave de guerra de los Estados Unidos sería una amenaza. O cuándo un misil podría tener como destino Miraflores o dondequiera que se encontrara. Nicolás Maduro junto a Miguel Díaz-Canel. Foto: Cortesía Durante años, Moscú se posicionó como un aliado incondicional del chavismo. Militarmente resaltó que tenían absoluto control aéreo de lo que ocurría en Venezuela. Y que cualquier plan de desembarco y ataque podría ser anticipado gracias a sus sistemas de inteligencia de señales y de escuchas. Makarevich tenía a su cargo la Equator Task Force, una fuerza militar de alrededor de 120 miembros que tenía como función entrenar agentes del Ejército de Venezuela. Los capacitaba en tácticas de infantería, operaciones de drones, reconocimiento y comunicaciones. Pero el día más importante para la historia chavista -el 3 de enero por la madrugada-, las fuerzas rusas miraron hacia otro lado. Algunos dicen que fue una traición planificada. Otros que simplemente nunca tuvieron las capacidades que le prometieron a Maduro en el menú de servicios. “No puedes proteger a un dictador con FlightRadar24; es absurdo… e indignante”, señala una fuente militar venezolana. Los militares venezolanos que debían velar por Maduro nunca estuvieron convencidos de la sinceridad o eficacia de Makarevich. Conocían sus pobres antecedentes en el frente ucraniano. “Es el gran responsable de la muerte de los soldados cubanos que protegían al presidente”, dice otra fuente chavista, que ya no está cerca del poder. Lea más en Infobae Compártelo: Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Fuente: La Patilla — Ver nota original